" Es el camino sin fin, por el que andan todos los seres. Nadie lo ha creado, ya que es la vida.
Todo y nada. Todo sale de ahí. Todo se adapta y, para terminar, todo vuelve.
Es un cuadrado sin ángulos. Un sonido que el oído no percibe. Una imagen sin forma. Una enorme extensión, como el mar, con un filamento que no deja pasar nada.
Es el santuario. El refugio universal.
No se encuentra en ninguna parte, pero sin mirar hacia fuera, tú puedes descubrirlo.
Nos enseña el secreto de no desear el deseo, de dejar que los acontecimientos, como el río, sigan su curso.
Quien se humilla será elevado. Para ser fuerte, antes hay que saber dominarse.
El fracaso está en la esencia del éxito, como la adversidad es el signo de un nuevo resurgir.
El ser torturado por amor puede reencontrar la serenidad de un niño..."
(Vicente Ferrer)